Mostrando entradas con la etiqueta code-makers. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta code-makers. Mostrar todas las entradas

13 sept 2008

Entrando en el area 23

Este día fue digno de recordar, la madre de Oscar nos mandó por correo una pata de jamón de los guarros que ella criaba (si, Oscar también está incluido en el pack de guarros).
Dios mioo mmmmm que ricura, un desayuno perfecto para el día que nos esperaba.

Tras haberlo pensado durante la noche la única manera de obtener datos del área 23 era mediante un contacto... bien no quería decir quien es por vergüenza pero qué remedio...
Su nombre era Jessi, y era la amable muchacha que nos atendió el primer dia de la entrevista, y que en sus años de niña el padre le pasaba el plato de comida por debajo de la puerta.

Pues resulta que Jessi estaba colada por el canijo de Miguel , el que a los 12 años ya tenía el brazo derecho del tamaño de un bazoka, y no me preguntéis porque, solo digo que era diestro.
El pobre tuvo que sacrificarse y hacer creer a Jessi que él también la quería.
Una vez tuvimos camelada a Jessi, nos fuimos a trabajar un rato para que no nos despidieran, excepto Miguel que entró con su chica en el área 23.

Miguelito con su maletín ultratodo, entró en la sala de juntas antes de que empezara la reunión y se ocultó debajo de la mesa que por suerte tenía un mantel rojo pasión para darle un toque más glamuroso. Miguel sacó su maletín rápidamente y estableció un radio de 500metros conectándose a nuestros PCs desde su portatil. Iba totalmente preparado para emitir la reunión en directo, cuando de repente escuchó la voz de Nick a sus espaldas!
Nick estaba allí, con él, debajo de la mesa! que coño hacía allí??

Nos vemos en el próximo capítulo ;)

11 ago 2008

El cambio

Tras dormir aquella noche con tal cabreo despertamos con el sonido del móvil retumbando en nuestros oídos como si de una bomba se tratase.
Así que me apresuré en coger el teléfono antes que parara de sonar:
- Dígame
- Buenos días le llamo de g00gle, California. Hemos oído que usted y sus compañeros han sido finalistas de un duro concurso de informática, y tenemos una oferta para vosotros en nuestro departamento de diseño y maquetación de software.
Apunte mi número de teléfono y cuando lo hayan meditado llámenme.
- Vale, gracias.
Al colgar el teléfono di un salto de alegría que por poco provoca un pedazo de boquete en el techo, por suerte solo me provocó un chichón :P
Tras pensarlo duramente con mis compañeros durante 10 segundos decidimos aceptar la oferta.
Aquella tarde fuimos a California en un abrir y cerrar de ojos y hablamos un tipo alto bien trajeado:
- Bien, no me gusta perder el tiempo así que seamos claros. Vosotros estáis aquí no por lo bien que lo hayáis hecho en un birria de concurso, sino porque tenéis información de micro$oft que nosotros queremos.
[en aquel momento nos quedamos totalmente sorprendidos, pero era una buena ocasión de vengarnos y de seguir ganando un buen dinero desde dos lados]
- Mmm, ¿no cree que eso es poco ético?
- ¿Crees que cobrar a las personas por un software completamente repleto de bugs y deficiencias es ético?
- Vale vale, ya lo hemos pillado…
-Bien, lo tomaré como una afirmación a trabajar con nosotros, os cuento. Tenéis que averiguar los proyectos que se están llevando a cabo en el área 23, ya que he oído que están investigando el modo de debilitarnos y eso si que no me parece ético…
-Ok, pues mañana te envío un correo, nos vemos Pepe.
-Vale, buen viaje.

13 jul 2008

La entrevista

Aquella mañana dormimos apenas un rato, y salimos corriendo hacia la entrevista que nos tenían preparada los de Msoft.
Al llegar allí nos atendió amablemente una muchacha de cabello negro y graso como el alquitrán, la pobre era más fea que pegarle a un padre, aún así conseguí darle dos besos en su cara, en el único hueco en el que parecía tener menos granos. Después de esto pasamos a una sala donde nos “interrogaron”.
La entrevista fue muy bien, nos dieron el horario y firmamos el contrato. Estábamos tan contentos que la entrevistadora le tuvo que dar un mentolado a Tony.
Teníamos una vida por delante, en una gran empresa, y cobrando un cuantioso sueldo, pero nosotros éramos ambiciosos y pensamos en algo que aún no develaré =P.
Así que en cuanto llegamos a casa nos tiramos encima de la cama… ¡había que recuperar las horas de sueño!
Claro que Miguel necesitaba su ración de X y puso el despertador a las 1 de la mañana, vaya crack…, el cabrón iba preparado, llevaba unos auriculares en la maleta para acoplarlos a la tele y que no nos enteráramos.
A la mañana siguiente, en cuanto llegamos al trabajo nos encomendaron realizar un proyecto innovador que saliera de nuestras cabezas, éramos totalmente libre para hacer aquel proyecto.
El equipo lo conformábamos los 4 con 1 persona más (Nick), un tipo bastante sospechoso ya que no hacía nada y parecía vigilar minuciosamente todos nuestros movimientos. No le dimos mucha importancia y continuamos en nuestro proyecto llamado “Code-Makers”.