Este día fue digno de recordar, la madre de Oscar nos mandó por correo una pata de jamón de los guarros que ella criaba (si, Oscar también está incluido en el pack de guarros).
Dios mioo mmmmm que ricura, un desayuno perfecto para el día que nos esperaba.
Tras haberlo pensado durante la noche la única manera de obtener datos del área 23 era mediante un contacto... bien no quería decir quien es por vergüenza pero qué remedio...
Su nombre era Jessi, y era la amable muchacha que nos atendió el primer dia de la entrevista, y que en sus años de niña el padre le pasaba el plato de comida por debajo de la puerta.
Pues resulta que Jessi estaba colada por el canijo de Miguel , el que a los 12 años ya tenía el brazo derecho del tamaño de un bazoka, y no me preguntéis porque, solo digo que era diestro.
El pobre tuvo que sacrificarse y hacer creer a Jessi que él también la quería.
Una vez tuvimos camelada a Jessi, nos fuimos a trabajar un rato para que no nos despidieran, excepto Miguel que entró con su chica en el área 23.
Miguelito con su maletín ultratodo, entró en la sala de juntas antes de que empezara la reunión y se ocultó debajo de la mesa que por suerte tenía un mantel rojo pasión para darle un toque más glamuroso. Miguel sacó su maletín rápidamente y estableció un radio de 500metros conectándose a nuestros PCs desde su portatil. Iba totalmente preparado para emitir la reunión en directo, cuando de repente escuchó la voz de Nick a sus espaldas!
Nick estaba allí, con él, debajo de la mesa! que coño hacía allí??
Nos vemos en el próximo capítulo ;)
Mostrando entradas con la etiqueta Nick. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Nick. Mostrar todas las entradas
13 sept 2008
Entrando en el area 23
Etiquetas:
area 23,
area23,
code-makers,
Jessi,
los 4 chavales,
los4chavales,
Nick,
puerta
13 jul 2008
La entrevista
Aquella mañana dormimos apenas un rato, y salimos corriendo hacia la entrevista que nos tenían preparada los de Msoft.
Al llegar allí nos atendió amablemente una muchacha de cabello negro y graso como el alquitrán, la pobre era más fea que pegarle a un padre, aún así conseguí darle dos besos en su cara, en el único hueco en el que parecía tener menos granos. Después de esto pasamos a una sala donde nos “interrogaron”.
La entrevista fue muy bien, nos dieron el horario y firmamos el contrato. Estábamos tan contentos que la entrevistadora le tuvo que dar un mentolado a Tony.
Teníamos una vida por delante, en una gran empresa, y cobrando un cuantioso sueldo, pero nosotros éramos ambiciosos y pensamos en algo que aún no develaré =P.
Así que en cuanto llegamos a casa nos tiramos encima de la cama… ¡había que recuperar las horas de sueño!
Claro que Miguel necesitaba su ración de X y puso el despertador a las 1 de la mañana, vaya crack…, el cabrón iba preparado, llevaba unos auriculares en la maleta para acoplarlos a la tele y que no nos enteráramos.
A la mañana siguiente, en cuanto llegamos al trabajo nos encomendaron realizar un proyecto innovador que saliera de nuestras cabezas, éramos totalmente libre para hacer aquel proyecto.
El equipo lo conformábamos los 4 con 1 persona más (Nick), un tipo bastante sospechoso ya que no hacía nada y parecía vigilar minuciosamente todos nuestros movimientos. No le dimos mucha importancia y continuamos en nuestro proyecto llamado “Code-Makers”.
Al llegar allí nos atendió amablemente una muchacha de cabello negro y graso como el alquitrán, la pobre era más fea que pegarle a un padre, aún así conseguí darle dos besos en su cara, en el único hueco en el que parecía tener menos granos. Después de esto pasamos a una sala donde nos “interrogaron”.
La entrevista fue muy bien, nos dieron el horario y firmamos el contrato. Estábamos tan contentos que la entrevistadora le tuvo que dar un mentolado a Tony.
Teníamos una vida por delante, en una gran empresa, y cobrando un cuantioso sueldo, pero nosotros éramos ambiciosos y pensamos en algo que aún no develaré =P.
Así que en cuanto llegamos a casa nos tiramos encima de la cama… ¡había que recuperar las horas de sueño!
Claro que Miguel necesitaba su ración de X y puso el despertador a las 1 de la mañana, vaya crack…, el cabrón iba preparado, llevaba unos auriculares en la maleta para acoplarlos a la tele y que no nos enteráramos.
A la mañana siguiente, en cuanto llegamos al trabajo nos encomendaron realizar un proyecto innovador que saliera de nuestras cabezas, éramos totalmente libre para hacer aquel proyecto.
El equipo lo conformábamos los 4 con 1 persona más (Nick), un tipo bastante sospechoso ya que no hacía nada y parecía vigilar minuciosamente todos nuestros movimientos. No le dimos mucha importancia y continuamos en nuestro proyecto llamado “Code-Makers”.
Etiquetas:
code-makers,
entrevista,
los 4 chavales,
los4chavales,
mentolado,
Nick
Suscribirse a:
Entradas (Atom)